miércoles, 18 de septiembre de 2013

He vuelto

Tras un ajetreado verano retomo esto, no creo que nadie, o casi nadie me echase de menos, pero aquí estoy, prometo ser mas constante y escribir más a menudo.

Nos vemos (si es que hay alguien ahí)

jueves, 21 de febrero de 2013

Nacionalismos y patriotismos


No estoy orgulloso de ser asturiano. Hala, ya está, así, a saco, para empezar el tema (y atraer la atención de los pocos que puedan leer esto).
Quiero matizar que tampoco me avergüenzo de ser asturiano, es algo sobre lo que me siento totalmente indiferente, no encuentro nada por lo que debería sentirme bien por el hecho único y exclusivo de haber nacido en esta zona del mundo.
¿Por qué debería sentirme orgulloso de ser asturiano? ¿Hay algo en ello que me haga especial? ¿Si fuese gaditano debería sentirme orgulloso de ser de Cádiz? ¿Si hubiese nacido en Cádiz habría algo en ello que me haría especial? ¿Solo por el simple hecho de haber nacido en un área geográfica determinada? ¿Qué todo el mundo sea especial no es lo mismo qué que nadie lo sea? Si se piensa con claridad es totalmente ridículo.
Los nacionalismos me parecen algo absurdo, quizás de lo más absurdo que conozco. Cuidado que hablo de nacionalismos en genérico, o sea, también hablo de patriotismos, porque tampoco estoy orgulloso de ser español.
El nacer en un determinado sitio “solo” me proporciona una manera de hablar o idioma que podría aprender cualquier otra persona independientemente de donde haya nacido.(y en algunos casos ni eso), y unos recursos y posibilidades determinadas (además estos recursos y posibilidades solo varían si pasamos de un “mundo” al “otro”, es decir del primer mundo a los demás). No tengo porque sentirme identificado con otras personas solo porque hayan nacido en mi misma zona geográfica (artificialmente delimitada, por cierto).
Es cierto que me gusta mi tierra, y tiene cosas que a mí me parecen muy bonitas, y tiene también cosas que a mucha más gente de otros lugares también les parecen muy bonitas, pero eso ocurre en todos los lugares del mundo. Los casos en los que a la gente no les gusta nada de su tierra de origen son mínimos. Y yo he estado en bastantes sitios donde he visto cosas tan bonitas como las de mi tierra, incluso más, y también menos.
Sentir afinidad por otra persona, solo porque sea de mi misma comunidad autónoma, o país, o continente no deja de ser un sinsentido. Si nos vamos a lo de las comunidades autónomas, ¿Por qué debería una persona de Llanes sentir más afinidad por una de Luarca (171 km los separan) que por una de Unquera (24 km)? ¿Porque los dos primeros son asturianos y el otro cántabro? ¿Debería animar a Fernando Alonso solo porque el carnet de identidad diga que hemos nacido en el mismo sitio? ¿Debería odiar a Novak Djokovic solo por ser serbio y tengo que animar a Rafa Nadal? ¿No puedo fijarme que personalidad me gusta más o es más compatible con mi forma de ser y/o pensar? ¿Es lógico que mis gustos y ánimos se basen solo en áreas geográficas?
Algo que se asocia a esto son los estereotipos de los nativos de cualquier sitio, yo tengo que reconocer que la mayoría de los tacaños que conozco son asturianos, y no catalanes; la mayoría de chulos son asturianos y no madrileños; y la mayoría de mala gente e hijosdeputa que conozco son, sí, en efecto, asturianos. Pero solo porque el porcentaje de asturianos que conozco es muchísimo mayor, pero es muy probable que en el resto de lugares pase lo mismo. Mala gente y buena gente la hay en todos los lugares, independientemente de donde diga google maps que está localizado el lugar donde han nacido.
¿Qué pasa si yo nazco en Andalucía y a los 3 días de nacer me voy a vivir a Asturias? ¿Seré un vago redomado, del Betis, y hablaré con acento andaluz? ¿O seré un babayu, del Sporting y que chapurrea bable?
Por eso jamás entenderé los patriotismos, nacionalismo o localismos, porque si algo tienen es que se pueden ir reduciendo al absurdo hasta llegar a los “yoismos”. Ejemplo: “Soy europeo, y estoy orgulloso de no ser americano. Soy español, y estoy orgulloso de no se franchute. Soy asturiano, y estoy orgulloso de no ser catalufo. Soy gijonés, y estoy orgulloso de no ser carballón. Soy de La Calzada, y estoy orgulloso de no ser un pijo de Viesques. Y al final diré que estoy orgulloso de ser yo y estoy orgulloso de no ser tú”
Para mí, lo verdaderamente importante, no es donde naces, si no con quién te crías, y vas formando tu personalidad, al final uno no es de un lugar, si no de una gente, que te influye, te marca y te moldea.
Por eso yo no estoy orgulloso de ser asturiano, y si lo estoy y mucho de mis amigos (asturianos la mayoría, pero también madrileños, valencianos, andaluces, americanos, chilenos…) y de mi familia. Y por eso, cuando vuelvo a Asturias después de un viaje, me siento bien y a gusto, pero no porque esté en el “paraíso” si no porque estoy cerca de mi gente, que es donde mejor estoy.
Estoy totalmente seguro que si yo me tuviese que ir a vivir a San Tirso de Abres (por ejemplo) sin poder ver a mi gente, estaría mal por muy Asturias y “mi tierra” que sea. Y si toda mi gente viviese en Cádiz, me sentiría como en casa cerca de “la tacita de plata”.

jueves, 7 de febrero de 2013

El paraíso de la corrupción



La corrupción política es el sino de nuestra época en este nuestro país, vemos que de un tiempo a esta parte se están destapando cientos de casos de corrupción a cada cual más sonrojante. No es algo nuevo, pero estos casos salen a la palestra (o se les da más relevancia) en tiempos de crisis, en buena lógica.
En esta época tan difícil y dura, donde hay casi 6 millones de parados, y donde se nos exigen sacrificios y recortes día sí y día también, es muy duro ver todas las corruptelas que suceden a nuestro alrededor.
Y nos indignamos, claro que nos indignamos, y llegamos a la conclusión de que la “casta” política (como si de hindús se tratase) es corrupta por naturaleza.
Pero, y que quede bien claro que no es PARA NADA un intento de justificar estos comportamientos, debemos hacer autocrítica para localizar el foco (y por consiguiente, erradicarlo) de este problema. Vuelvo a repetir, antes de entrar en faena, que cada uno es muy responsable de sus actos y debe pagar por ellos.
Los políticos, mal que nos pese, no son una “raza aparte”, son españoles, como el resto y que tienen una educación basal española, y ahí es donde radica el problema, en nuestra educación (y no me refiero a cultura general)
Este es un país de listos, siempre lo ha sido, siempre se ha premiado y valorado la actitud de aquel que burla la ley y se beneficia. Siempre llegan más lejos y más arriba los listos que los inteligentes.  Aquí, el que se escaquea de pagar impuestos, multas, cargos es un listo, y al que los paga, se le tacha de “pringao”(siendo generosos). Incluso en tiempos de bonanza está bien visto (o al menos no muy mal visto)
Todos hemos visto a gente saltar los tornos del metro (“es muy caro”), aparcar en reservados a minusválidos (“es para 5 min”), pedir facturas sin IVA (“el IVA es un robo”), engañar en bajas médicas (“que más da que hoy no vaya”), descargarse películas o música (“el cine es un robo”), copiar en exámenes (“si no me pillan, es que son tontos”), dar una parte del dinero de compra de vivienda en “negro” (“todo el mundo lo hace”) y cientos de actitudes similares.
Es el pan nuestro de cada día, lo hemos “mamado”, lo vemos como normal, lógico… todos protestamos cuando nos ponen una multa de tráfico y decimos que la culpa es de la policía “que van a pillar” pero si no hay radar vamos a más de 120 y si no hay controles de alcoholemia, bebemos.
Todo esto va aumentando en función a lo que tenemos a mano, y según aumenta nuestra capacidad de defraudar, lo vamos haciendo en mayor medida cada vez. La diferencia entre Bárcenas y quien no pide factura es el montante total de la operación, esto es así, no nos engañemos.
Así que para cambiar esto, si es que queremos, y acabar con esta corrupción generalizada deberemos cambiar nuestra educación moral, empezar a inculcar a nuestros hijos e hijas que hay que respetar y cumplir la ley, y que nuestros impuestos son para beneficio nuestro en general y que cuando ellos sean alcaldes, presidentes, banqueros… no deben robarlo, ni defraudar, en definitiva, deben de ser ciudadanos honrados. Solo así podremos salir (en futuro de 2-3 generaciones) de este pozo de corrupción y piratería.
Esto es si realmente queremos cambiar, si lo que queremos es que no haya corrupción mientras nos están apretando “porque no es justo”, nada podremos hacer, solo queda aguantar hasta que vuelvan las “vacas gordas” y ya no nos importe un cagao que esa obra innecesaria de nuestra ciudad haya cuadruplicado misteriosamente su presupuesto.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Matrimonio


Ayer, por fin, tras 7 años de incertidumbre, se declaró constitucional el matrimonio entre individuos del mismo sexo. Ya era hora, no es posible que a estas alturas de la película sigamos discriminando a la gente por sus preferencias sexuales. Y si como dicen algunos PPeros, no era para tanto pues ellos solo discutían por el uso del “nombre” matrimonio pero no sus derechos, yo les respondo con lo mismo: Es verdad, no es para tanto, pienso como ustedes ¿Qué más da como se llame? Pues que se llame matrimonio que ya es un nombre establecido para ese tipo de ceremonias.

Entrar en razonamientos absurdos del tipo “es que no tiene fines reproductivos, que es el objetivo último del matrimonio, que precisamente proviene de la palabra "madre""” me parece una tontería absoluta, porque entonces si uno de los miembros de la pareja es estéril (pareja de sexos opuestos), tampoco se podría llamar matrimonio, ni el de aquellas parejas que, en pleno derecho, deciden no tener descendencia, ya que podríamos concluir que sus actos son solo “lujuriosos”. Por otro lado recordemos que la palabra salario viene de sal (los soldados romanos que vigilaban la construcción de vías de transporte de sal, cobraban en esa especie, muy valorada por aquel entonces) y por lo tanto deberíamos cobrar en sal y no en euros.

Por último (la entrada de hoy es breve) les diré a los cristianos “ortodoxos” que, suponiendo que Dios exista y sea como ellos dicen (vamos a hacer un ejercicio de imaginación) lo que creo que Él dice (o pretende) es que la gente se ame, se respete, se valore, conviva en paz y no juzgue (si no quiere ser juzgado). Este último punto es muy importante, ya que si seguimos con nuestro ejercicio de imaginación y realmente Dios existe, y para Él la homosexualidad es pecado, ya serán condenados tras su muerte, nosotros no somos nadie para juzgar y jugar a ser Dios y decir lo que la gente debe y no debe hacer, para eso ya está Él, mientras tanto convivamos en paz, que bastantes problemas tenemos ya.

domingo, 28 de octubre de 2012

El "caso" Armstrong.




Quiero dar mi opinión sobre el caso Armstrong. Partamos de la base de que está bastante comprobado que antes (no puedo asegurar desde cuando, pero me imagino que desde hace mucho tiempo) el doping en el ciclismo era algo generalizado… el caso Festina, la operación Puerto o el libro de David Millar lo dejan clarísimo.
Por cierto, el libro (“Pedaleando en la oscuridad”) es muy recomendable para saber de este tema e imprescindible si, como yo, amas este deporte.
Lance Armstong pasó, durante su carrera, más de 500 controles antidoping y en ninguno dió positivo, evidentemente esto no hace que sea inocente, quien hizo la ley hizo la trampa y muchos ciclistas burlaron durante años este tipo de controles.
Ahora bien, todo este montaje que se ha organizado ahora me da verdadero asco. Que casualidad que justo ahora que Lance empezaba a introducirse en política surja todo esto. Con un montón de testimonios que acusan al tejano, testimonios, por cierto, todos ellos de ciclistas que también se dopaban a los cuales “misteriosamente” se les condona la pena (o se les rebaja a límites mínimos) si testificaban contra su ex líder de filas.
Todo el tema surge de la USADA (agencia americana) y esto hace que la UCI tenga que posicionarse y quitar los 7 tours a Armstrong.
El tema me da asco, porque si de verdad esto fuese por el bien del ciclismo, no habría condonaciones de penas, la UCI tendría que dar la cara y explicar como este hombre (y cientos de ellos más) ha librado tantos controles, alguien debería dimitir (alguien si no todos), se pondría nuevas normas y nuevos “libros de estilo”.
Pero no nos engañemos, esto ha sido solo para hundir a un hombre que en USA estaba empezando a adquirir un poder preocupante para ciertos lobbys, un hombre que trabaja y apoya una fundación contra el cáncer que mueve muchísimo dinero, y que tiene,  o mejor dicho tenía, una gran imagen entre la opinión pública.
Ese no es el camino, lo pasado, pasado está… si Armstrong engaño a todos, no fue el único y si todos corrían dopados, el sigue siendo el mejor. Hay que entender que la EPO, o el doping no logran que un globerete como yo gane (o ni siquiera termine) un Tour de Francia.
Hay que ser implacable con el doping, y hay que poner barreras para que nadie haga trampas, y sobre todo para que nadie se aproveche de jóvenes deportistas para lograr victorias vacías e insulsas.
Pero revolver la “mierda” (con perdón) de esta manera no conduce a nada, salvo que se haga de verdad y se diga algo tipo “El ciclismo, antes no era un deporte como el de ahora, ahora si es un deporte verdadero, lo de antes, mejor olvidarlo”, pero no se puede machacar solo a un ciclista, a una sola persona porque eso no es luchar contra el doping.
Y si, estoy convencido de que Armstrong se dopó, pero Indurain también, y Lemond, e Hinault y cualquiera de los antiguos “héroes” del ciclismo. Por eso abogo por una “ley” de borrón y cuenta nueva y dedicarse a que esa lacra desaparezca para siempre del ciclismo.
Del ciclismo y de cualquier otro deporte, ya puestos, que por tener muchísima mas repercusión (fútbol) o por tener muy poca (otros deportes) estos temas no se tratan igual.

sábado, 6 de octubre de 2012

Odio eterno al fútbol moderno.



Antes de empezar quiero puntualizar varias cosas; me encanta el fútbol, y además soy del Sporting, de siempre, de toda la vida y socio desde hace mucho, unos 18 años o puede que más, no recuerdo… en esta entrada voy a hablar del fútbol moderno desde el punto de vista del Sporting (por que es el que más conozco, pero hablaré de algunos otros clubs) y el título se refiere más a como vive la gente o como se “entiende” ahora el fútbol, que a como se juega, que realmente me parece más divertido, espectacular y rápido que el fútbol antiguo, pero vayamos a lio.
El fútbol ha cambiado, esto es innegable, pero no solo el juego en sí (más profesional, más exigente, etc.) si no, y esto es lo peor y lo que realmente odio, su entorno, la forma de entenderlo.
Antes, el fútbol era el opio del pueblo, movía gente y dinero, ahora es una o mejor dicho muchas religiones. Y como todas las religiones, esto ha supuesto una radicalización absoluta de los hechos que realmente suceden. Ahora mueve masas de gente y sobre todo de dinero.
Es una religión donde, además solo admite talibanes. Hay que defender a tu dios-equipo ante todo y frente a todo, sin reconocer sus errores o sus fallos, cualquier adorador de otro dios-religión es, por lo normal, un enemigo mortal al que insultar, zaherir y humillar en todos los lugares, campos de fútbol, foros de internet, debates televisivos, etc. Es por lo tanto un campo de cultivo abonado para violentos, separatistas, e instigadores de violencia amparándose en “el amor a unos colores”.
Hoy días see celebran como grandísimos éxitos cosas que antes eran, incluso fracasos… y se tratan como tragedias personales fracasos deportivos, llegando a veces a pedir cabezas (literalmente), agresiones y manifestaciones masivas que ni siquiera la pérdida de derechos sociales o de millones de puestos de trabajo logran.
En el caso del Sporting recuerdo la última vez que se jugó la UEFA, el equipo iba a jugar en Valencia frente al equipo ché que se jugaba lo mismo, el que ganaba, disputaba la competición europea, pues bien, se ganó allí, 0-1 y se consumó la ya, por desgracia, última participación europea hasta el momento del equipo gijonés.  No hubo recibimientos masivos en el aeropuerto (no me atrevo a decir que no fue nadie, pero salvo familiares y amigos así debió ser). No quiero imaginarme la que se liaría en Gijón si dicho logro tuviese lugar en esos días, tomando con ejemplo como se les recibió después de perder en Castellón una oportunidad de ascender, o cuando llegaron de Éibar y el famoso partido de Rodado Rodríguez como trencilla.
El propio Sporting fue subcampeón de Liga y de Copa (2 veces) con auténticos equipazos y con jugadores espectaculares a los que se les trató con respeto y cierta admiración, pero con bastante mesura. Hoy día, auténticas medianías son elevados a la categoría de dioses por cosas absolutamente nimias, como puede ser marcar un gol en el Bernabeu (con derrota) o besar un escudo.
El Sporting que ganó en el Bernabeu al Madrid varias veces, e incluso ganó en el Camp Nou por 0-4, vio como se abrían grupos en  Facebook llamados “Yo vi ganar al Sporting en el Bernabeu durante 10 min” (y luego ganó el año siguiente) y cosas así.
Otro ejemplo fue ver al Real Madrid celebrar una Copa del Rey como si hubiesen ganado 17 Champions en un solo partido, o al Oviedo celebrar un ascenso de 3ª división a 2ª B con autobuses descapotables y recepciones en el ayuntamiento, un equipo histórico como el carballón, que incluso jugó competiciones europeas.
La estatua a Manuel Preciado en el Molinón, me parece casi el culmen de esta nueva forma de ver el fútbol, un entrenador aceptable y una gran persona, pero no un símbolo del sportingismo como podría ser Quini, y para que no me crucifiquéis os propongo que penséis en esta iniciativa pero con Manolo vivo y entrenando al Villareal…
Este cambio de forma de pensar y el paso de admiración a adoración total y absoluta viene motivado, a mi entender, en la entrada de los medios de comunicación “a saco” en el tema, cuando han empezado a vendernos a los jugadores como semidioses y a los equipos como algo que no puede ser mancillado por nadie.
Me parece muy triste que hoy días se magnifiquen cosas que hace varios años eran hechos mediocres o normales. El nivel de exigencia ha bajado mucho, ya no somos “racionales” (todo lo que se podía ser antes en un deporte donde la pasión es muy importante) y hemos perdido el norte.
Creo además que esto se acentúa con cada temporada, lo cual me parece contraproducente para el fútbol. Eso o que yo me he cansado de un juego donde todo se magnifica a niveles totalmente absurdos e irreales y que nos bombardean, día y noche, convirtiendo un hermosísimo deporte en un macro-negocio que trata de exprimirnos de forma económica y mental minuto a minuto.
Será eso, será que ya me estoy haciendo viejo.
Puxa Sporting!!!

viernes, 7 de septiembre de 2012

La mala educación


Hoy voy a hablar del que, para mi, es el peor político que he visto nunca, un tertuliano con aires de grandeza que suelta por esa boquita cualquier perla que se le viene a la boca, lo cual siendo Ministro de Educación no es moco de pavo.
Efectivamente me refiero a Jose Ignacio Wert Ortega, alias Joselito Wert.
Este sociólogo que fue tertuliano en diversos programas de radio, parecía, sobre el papel, alguien más o menos cabal, pero que en cuanto llegó al Ministerio se reveló (al igual que su compañero en Justicia, Gallardón, del cual hablaremos otro día) como un talibán defensor de los conceptos más rancios y radicales de la ultraderecha y del Opus-Dei.
Este Ministro de Educación no ve que la “fuga de cerebros” que asola a nuestro país sea mala, es decir, cree que es bueno que se gaste mucho dinero público en formar  buenísimos profesionales para que luego den rendimientos y beneficios a otros países. Eso sí, luego añadió que esa fuga se debe en gran medida en extranjeros que viene a estudiar a España y luego se vuelven a sus países.
Un Ministro que tras lo recortes en educación (los más grandes de la historia de la democracia) dice que son buenos para los estudiantes pues, al estar más alumnos por clase (hay menos profesores) es bueno porque hará que se socialicen más. Que dice que no se puede bajar el IVA al material escolar porque las libretas las puede comprar un arquitecto o un escolar… sin recordar (o quizás sin saber) que a los profesionales se les devuelve el IVA y que no lo pagan por lo que poco importa si es del 21 o del 210%.
Que justifica los cambios de temarios diciendo que los opositores estarán más contentos pues es un temario en el que han trabajado más, porque el nuevo al ser vacaciones de Navidad, probablemente no lo han tocado.
Que opina que las cuotas universitarias han subido pero que el problema es que las familias no se quieren “privar de otros caprichos”. Que quiere subvencionar colegios que discriminan por razones de sexo, y que al haber una resolución judicial en contra de estas subvenciones pretende cambiar la ley (colegios, precisamente del Opus-Dei en su mayoría).
Un ministro que subvenciona los toros por ser cultura pero masacra el arte, el cine y la música con las subidas de IVA… y así podríamos seguir de manera indefinida.
Lo que está claro es que este hombre no está capacitado para estar al frente de un Ministerio, cada vez que habla suelta alguna perla digna de mención y que le hace rozar (y por ende a todo lo relacionado con la educación de este país) el más grande de los ridículos, y por eso debería dimitir, yo personalmente cuando abandone su función pública lo celebraré por todo lo alto, pues un país como el nuestro (o como ninguno) no puede tener a semejante individuo al frente del Ministerio más importante de todos, el de educación, algo que, por cierto, parece que no va muy sobrado el señor Wert.
Su mandato (lo poco que va de él) solo se puede definir con una palabra: Wertgonzoso.